18 de abril de 2016

Trenes




















Los trenes no tienen médula y el desastre les
       lleva la cola porque se casan cada noche
       con la posteridad.
Su numerosa familia se seca las manos en el
      delantal proyecta gozosos asesinatos
grita o ríe en la noche por los pequeños ojos de
      buey iluminados de luz de hueso
Un pasajero de anteojos de carey lleva de la mano
      a la niña recién salida del internado
la muchacha núbil prometida a los rieles y las
     ruedas del accidente
Ella canta sin embargo canta y agita sus manos de
     fósforo
perdonando a todos sus enemigos
Los hombres viajan sujetos con la cola de marfil
     a los asientos
Las mujeres van más sueltas porque su sexo las
     libra de todo mal.





"Los Trenes", de Juan Antonio Vasco
 Fotografía de Formento & Formento 
Música: Katmandú, de Pappo


10 comentarios:

  1. Questo post è squisito.
    Saluti da Roma...

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    1. SAluti da Buenos Aires, capital de la furia, caro Bernardo!!!!

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  2. A mí no me jodan, Gato, que esto es una locura deliciosa.
    Un brindis por tantos trenes perdidos!!!

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    1. Guillermo:
      Hemos perdido trenes en todas las épocas, pero el viaje no es lo mismo si no estás tú.
      No tenemos prisa...

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  3. Pappo es increíble, Vasco una sustancia reveladora y los Formento, bueno, hicieron esta metáfora perfecta...

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    1. Gracias Artemio, gracias a los Formento por tanta locura, gracias a Vasco por el soplete...

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  4. Gato:
    ¿llego tarde?
    ¿hay una copa para mí?
    Desternilladora y sublime, el tren ES la azafata...

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    1. Voy de viaje a Katmandú Julian, y siempre habrá una copa para los amigos del alma.
      Hemos escuchado al viento y vimos pasar a la azafata juntos tantas veces...

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