10 de diciembre de 2014

4:18























Y por tí atravieso la noche turbulenta,
soñando que tu boca se entrega a la mía,
sintiendo que tu firme pecho me transporta
al dormir que ni sueños ni dudas pueden socavar.






Fragmento de "A love song" de D.H.Lawrence
Traducción Carmen Vasco
Fotografía de Eugene Richards "Blue Room"

27 de noviembre de 2014

Reflexiones de noviembre
























No hay nada que guardar, ya todo está perdido,
salvo un pequeño núcleo de quietud en el corazón
como el ojo de una violeta.




David Herbert Lawrence, "Nada que guardar".



Fotografía de Carme Gotsens Vila, "Bicicleta"
Sueño querido (Maffia-Battistella) por César Franov





16 de noviembre de 2014

El elefante duerme pero todavía recuerda























Cuando los monos
se aburran de los árboles
(falta poco)
yo saltaré a las ramas
y entre verdes abrazos
me escurriré hacia lo alto.

Que si quiere, la iglesia
los bautice,
los ayude a abrir cuenta
en los bancos,
y celebre la misa
de cara al mono juez,
al mono hombre.

(Tarzán estará lejos
jugando con su arco).






The Garden Of Chew - Man - Chew. Jack DeJohnette
Ilustración de Antonio Seguí: "Elefante con fondo claro" 1972
Técnica mixta. 150 x 150 cm.
Poema de Héctor Viel Témperley "Cuando los monos" 1969


3 de noviembre de 2014

Las rosas chinas



















Ha caído mi voz, mi última voz, que aún guarda mi
       nombre.

Mi voz:

pequeña línea, pequeña canción que nos separa de las
       cosas.

Estamos lejos de mi voz y el mundo, vestidos de humedades

       blancas.

Estamos en el mundo y con los ojos en la noche.

Mi voz es fría y sucia como la piel de los muertos.









Susy, Kabusacki, "Houses I".
"Poema VI", de Jacobo Fijman, Hecho de Estampas,  "Ediciones Mano de Obra" 1981
Fotografía de Mel Straska

16 de octubre de 2014

Otra Carte Postale























"y luego de un valse te irás como una
tristeza que cruza la calle desierta,
y habrá quien se quede mirando la luna
desde alguna puerta"




evaristo carriego





6 de octubre de 2014

Encontrado en el baúl del Gato





























2: AM


Y aún en este palacio la angustia mas iridiscente
en el cráneo de un títere despedazado en la tormenta
precisamente donde el pasado rebota gimiendo en las laderas
de una escalera sin descanso
negra y fría que no se disuelve con un día
de sol y golondrinas
bañándose de polvo y salpicaduras de amapola
para tender un puente cerca de las nubes que no escapan
al límite profundo de las cosas cogidas por manguitos de brasa

y aún en este palacio todavía quedan
algo de oscuridad y matorrales
el silencio de la noche hundida en la cocina
apestosa y cargada de restos colgando como lombrices
semejantes a telarañas cuyo anhelo era asustar a los niños
con lo que estoy seguro podría construir
una vieja tristeza para la dura superficie de los sueños
y las orejas
y los cuartos en sombras batiendo las alas
y los campos interminables para los ojos sin ruido

yo podría llorar con un lento jadeo de loco desmemoriado
huyendo de la lluvia por canaletas con un sonido seco
de carcajadas
entre cadáveres
donde se lamentan los relámpagos y la luna
al calor de la noche desperdigando sobre la tierra
los párpados y la orina.

desde este primer peldaño podría llenarme la boca
de nieve y parecerme a un vidrio roto
subir a la terraza y clamar por el alma que nunca tuve

para pisar este peldaño
con senderos helados y cuevas
en el que los ademanes negros de los cuervos
tienen la vida invertida
podría retomar el orden de costado y moribundo
por encima del sentido verdadero de mi natural torpeza

entonces tus labios serían iguales a la nieve
donde el trabajo el caos las luces
las veletas que detestan el viento
la realidad como una nebulosa encima de la cara
y mis latidos se derramarían sobre el mundo que fluye
hacia la tierra arqueada por fantasmas

pero recién acabo de llegar a este tugurio
y ni siquiera tuve tiempo de beber demasiado.






Mizrab - Gabor Szabo
Christoffer Wilhelm Eckersberg - "Mujer frente al espejo" (detalle)
El poema es del Gato de Alvaro de Campos (sustraído de su baúl)

20 de septiembre de 2014

Carte Postale





















“escucha, existe un universo maravilloso detrás de esa puerta”


“escucha, existe un universo maravilloso detrás de esa puerta”

edward estlin cummings





13 de septiembre de 2014

Bataille (I)




























Borro
la huella
borro
la palabra
el espacio
y el aliento
faltan.





Georges Bataille "Amanecer"
Fotografía de Mel Straska


5 de septiembre de 2014

Bataille (II)





















Adoro la ceniza la escoria
una cabeza en dura piedra
y la obstinación de mi vida

las manos violáceas
las risas en el frío
y el rojo cuchillo de los dientes.




Georges Bataille "El suelo"


22 de agosto de 2014

Miríada



















No volverás a mirar el reloj, ese objeto inservible
Que mide falsamente el tiempo acordado a la 
Vanidad humana, esas manecillas que marcan
Tediosamente las largas horas inventadas
Para engañar al verdadero tiempo, el tiempo que
Corre con la velocidad insultante, mortal, que
Ningún reloj puede medir.









Carlos Fuentes (Aura)
Fotografía por Roxana

6 de agosto de 2014

This is just to say











                  Canzone de la veritá















que me comí
las ciruelas
que había en
la heladera

y que
probablemente
estabas guardando
para el desayuno

Perdóname
estaban deliciosas
tan dulces
y tan frías.




Música: Canzone de la veritá - Il Paese Dei Balocchi (1972)

25 de julio de 2014

Himno



      





          Teares

El poeta es un fingidor
Finge tan completamene
Que llega a fingir que es dolor
El dolor que de veras siente.

Y los que leen lo que escribe,
Sienten, en el dolor leído,
No los dos que él ha tenido,
Sino aquél que ellos no tienen.

Y así en los rieles la rueda
Gira, para frenar la razón,
Ese tren movido a cuerda
Que se llama corazón.





Fernando Pessoa, "Autopsicografía" (1931)
Traducción del Gato de Alvaro de Campos
Fotografía, "Discovery at the Savoy" (2005), Jessica Backhaus
Música, "Teares" por Huw Warren

12 de julio de 2014

Un sueño...



























Conozco la desesperación a grandes rasgos. La desesperación no tiene alas, no se sienta necesariamente a una mesa quitada en una terraza, de noche, a la orilla del mar. La desesperación es y no es el retorno de una serie de pequeños hechos como semillas que al caer la noche dejan un surco por otro. No es el musgo sobre una piedra o el vaso de beber. Es un barco plagado de nieve, si queréis, como los pájaros que mueren y su sangre no tiene el más mínimo espesor. Conozco la desesperación a grandes rasgos. Una forma muy pequeña, delimitada por joyas de pelo. Es la desesperación. Un collar de perlas para el que no se sabría encontrar broche y cuya existencia no pende siquiera de un hilo, eso es la desesperación. Del resto no hablemos. Acabaríamos por desesperarnos si comenzáramos. Yo desespero del tragaluz hacia las cuatro, desespero del abanico hacia las doce, desespero del cigarrillo de los condenados. Conozco la desesperación a grandes rasgos. La desesperación no tiene corazón, la mano permanece siempre ante la desesperación jadeando, ante la desesperación que los espejos jamás nos dicen si ha muerto. Vivo de esa desesperación que me encanta. Me gusta esa mosca azul que vuela por el cielo a la hora en que las estrellas canturrean. Conozco a grandes rasgos la desesperación de los largos y frágiles asombros, la desesperación de la soberbia, la desesperación de la ira.  Me levanto todos los días como todo el mundo  extiendo los brazos sobre un papel de flores, no me acuerdo de nada y siempre descubro con desesperación los bellos árboles desarraigados de la noche. El aire de la habitación es bello como unas baquetas de tambor. Forma un tiempo de tiempo. Conozco la desesperación a grandes rasgos. Es como el viento que me ayuda. ¡Se tendrá idea de semejante desesperación! ¡Fuego! Ah, vendrán otra vez...¡Socorro! Helos ahí cayendo por la escalera... Y los anuncios del diario, los letreros luminosos a lo largo del canal. A grandes rasgos la desesperación carece de importancia. Es un incordio de estrellas que de nuevo va a formar un día de menos, es un incordio de días de menos que de nuevo va a formar mi vida.




"El verbo ser" de André Breton
Fotografía de Joel Peter Witkin

28 de junio de 2014

Dos sueños...




















uno. Con el rumor de los ojos de las muñecas movidos por el viento tan fuerte que los hacia abrirse y cerrarse un poco. Yo estaba en el pequeño jardín triangular y tomaba el té con mis muñecas y con la muerte. ¿Y quién es esa dama vestida de azul de cara azul y nariz azul y labios azules y dientes azules y uñas azules y senos azules con pezones dorados? Es mi maestra de canto. ¿Y quién es esa dama de terciopelos rojos que tiene cara de pié y emite partículas de sonidos y apoya sus dedos sobre rectángulos de nácar blancos que descienden y se oyen sonidos, los mismos sonidos?
Es mi profesora de piano y estoy segura de que debajo de sus terciopelos rojos no tiene nada, está desnuda con su cara de pié y así ha de pasear los domingos en un gran triciclo rojo con asiento de terciopelo rojo apretando el asiento con las piernas cada vez más apretadas como pinzas hasta que el triciclo se le introduce adentro y nunca más se lo vé.



dos. Yo soñaba que había entrado en el cuerpo de un cerdo, del cual no me resultaba fácil salir, y que revolcaba mis pelos en los pantanos más fangosos. ¿Era ésta una especie de recompensa?. ¡Objetivo de mis deseos, no pertenecía más a la humanidad! En lo que a mí respecta, comprendí de esa manera la interpretación, esto me generaba una alegría mucho más profunda. Sin embargo, buscaba activamente qué acto de virtud había cumplido para merecer de parte de la Providencia, este insigne favor. Ahora que repaso esto en mi memoria, las diversas fases de ese aplastamiento espantoso contra el vientre del granito, durante el cual la marea, sin que yo lo percibiera, pasaba dos veces sobre aquélla mezcla irreductible de materia muerta y de carne viva, quizás no sea inútil proclamar que esa degradación no era, probablemente, mas que un castigo impuesto sobre mí por la justicia divina. Pero ¿quién conoce sus necesidades íntimas o la causa de sus pestilentes alegrías? La metamorfosis no pareció jamás a mis ojos más que la elevada y gigantesca repercusión de una felicidad perfecta, que yo esperaba desde hacía tiempo. ¡Finalmente, había llegado el día en que me había convertido en un cerdo! Probaba mis dientes sobre la corteza de los árboles, a mi hocico lo contemplaba con delicia...
Cuando yo quería matar, mataba; eso mismo me pasaba seguido, y nada me lo impedía. Las leyes humanas me perseguían aún con su venganza, por más que yo no atacaba a la raza que había abandonado tan tranquilamente, pero mi conciencia no me reclamaba nada. Durante el día, yo me batía con mis nuevos semejantes y el suelo quedaba sembrado de numerosas capas de sangre coagulada. Era el más fuerte, y me llevaba todas las victorias...
Los animales terrestres se alejaban de mí, y me quedé solo con mi resplandeciente grandeza. ¿Cuál no sería mi asombro cuando, después de haber atravesado un río nadando para alejarme de las tierras que mi rabia había despoblado, y ganar otras campiñas en las cuales sembrar mis costumbres de muerte y carnicería, intenté caminar por esa ribera florida? Mis pies estaban paralizados, ningún movimiento venía a traicionar la verdad de aquélla inmovilidad forzosa. En medio de esfuerzos sobrenaturales para continuar mi camino, comencé a despertarme, y sentí que volvía a ser hombre...


1. Alejandra Pizarnik "Tragedia"
2. Conde de Lautréamont "Los cantos de Maldoror"

Fotografía "sin título" de limbos y gormullos.


10 de junio de 2014

Tres sueños...



















uno. TE RECUERDO como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.


dos. Oyendo los gritos de alegría que subían de la ciudad, Rieux tenía presente que esta alegría está siempre amenazada. Pues él sabía que esta muchedumbre dichosa ignoraba lo que se puede leer en los libros, que el bacilo de la peste no muere ni desaparece jamás, que puede permanecer durante decenios dormido en los muebles, en la ropa, que espera pacientemente en las alcobas, en las bodegas, en las maletas, los pañuelos y los papeles, y que puede llegar un día en que la peste, para desgracia y enseñanza de los hombres, despierte a sus ratas y las mande a morir en una ciudad dichosa.


tres. Sueño con una mujer alta, que tiene que curvar el cuerpo para besarme. Pero no veo mujer alguna, pues mis sueños no tienen imágenes. No deja de ser extraño para un cineasta. Sé que esa mujer está en el sueño, sé que usa un sombrero ancho, antiguo, con un velo prendido a él que le cubre enteramente el rostro, muy blanco, luminoso, fosforescente, pero no veo nada. Sé que sus ojos son dorados, es como si viese a la mujer, pero no la veo, no oigo sus palabras, pero es como si las oyese. Poseo el saber sin los sentidos, el conocimiento sin percepciones visuales. Mi sueño está hecho de ideas.






1. Pablo Neruda "Te recuerdo como eras..." .
(20 Poemas de Amor y una Canción Desesperada).
2. Albert Camus "La peste".
3. Rubem Fonseca "Vastas emociones y pensamientos imperfectos".

Fotografía "Nie Nadazam" Maggie (Warszawa - Polonia).




21 de mayo de 2014

Cuatro sueños...





















uno. Atravesamos la calle y pasamos por delante de la estación marítima. Yo voy hasta el final del muelle, dijo mi Invitado, ¿quiere usted acompañarme? Claro, le dije, voy con usted. Al lado de las puertas de la estación había un mendigo, un viejecillo con un acordeón en bandolera. Cuando nos vio, extendió la mano y recitó una letanía incomprensible. Una limosna, por el amor de Dios, murmuró al final . Mi invitado se detuvo y se metió una mano en el bolsillo, cogió la cartera y sacó un billete antiguo. No tengo más dinero que el de mi época, dijo con aspecto afligido, tal vez pueda usted ayudarme. Busqué en mis bolsillos y saqué un billete de cien escudos. Es lo último que tengo, dije, me he quedado sin blanca, pero es un billete bonito, ¿no cree?
Contempló el billete y sonrió. Con el billete en la mano se dirigió al Tocador de Acordeón y le preguntó: ¿Sabe usted tocar canciones antiguas? Me sé Lisboa antiga, dijo el Tocador de Acordeón con mirada codiciosa, me sé casi todos los fados. Más antiguas aún, dijo mi Invitado, de los años treinta, tendría que recordarlas, el señor ya no es tan jovencito. Puede que las conozca, respondió el Tocador de Acordeón, si el señor me dice lo que le gustaría oír. Por ejemplo Sâo tâo lindos teus olhos, dijo mi Invitado. Claro que me la sé, dijo el Tocador de Acordeón radiante, la conozco perfectamente. Mi Invitado le dió los cien escudos y dijo: Entonces véngase detrás de nosotros, a unos metros de distancia, y tóquela pero bajito, que tenemos que conversar, Adoptó un aire confidencial y me dijo al oído: Una vez bailé esta melodía con mi enamorada, pero nadie lo sabe.¿Sabía usted bailar?, exclamé, nunca me lo hubiera imaginado. Era un bailarín excepcional, dijo, había aprendido por mi cuenta con un librito que se llamaba El Bailarín Moderno, siempre me gustaron los libritos como ése, que enseñaban a hacer cosas, me entrenaba por la noche, cuando volvía a la oficina, bailaba solo y escribía poemas y cartas a mi enamorada. La amaba usted mucho, observé. Era el tren de cuerda de mi corazón, respondió él. Se detuvo y me obligó a parar a mi también. También se detuvo el Tocador de Acordeón, pero siguió tocando. Mire la luna, dijo mi Invitado, es la misma que yo observaba con mi enamorada cuando íbamos a pasear por el Poço do Bispo, ¿no es extraño?
        
Habíamos llegado al final de muelle. Bueno, me dijo, en este banco nos hemos encontrado y en este banco nos vamos a despedir, debe de estar usted cansado, puede decirle al hombrecillo que se vaya. Se sentó y yo fui a decirle al Tocador de Acordeón que ya no nos hacía falta su música. El viejecillo me dio las buenas noches y yo me di la vuelta y sólo entonces me di cuenta de que mi Invitado había desaparecido.



dos. Entro en una sala de proyecciones, ya sin luz. Abajo, en la platea, entreveo unas esferas grandes, arrimadas las unas a las otras. Después de un rato, cuando la vista se acostumbra a la oscuridad, comprendo: son las cabezas de los espectadores. Una media docena, que llena la salita. En la pantalla mientras tanto se desarrollan dramas dolorosos: despedidas de condenados que suben al cadalso, etcétera. Los espectadores ríen admirativamente, prorrumpen en felicitaciones y en elogios.

Me digo "Son los dioses" y compruebo que la mente de uno de ellos, a quien los demás felicitan, proyecta la película. Intuyo que esa proyección es nuestra vida, la vida humana. La intuición se confirma cuando veo en la pantalla mi reciente y cautelosa irrupción en la sala de proyecciones. Creo entender entonces por qué era tonta la perplejidad ante el hecho de que un Dios omnipotente consienta el dolor. No somos reales. Somos el entretenimiento de un dios.



tres. Un anciano ve un muerto sobre el que cae la claridad de la luna. Reúne gran número de animales y les dice:
¿Cuál de vosotros, valientes, quiere encargarse de pasar el muerto o la luna a la otra orilla del río?
Dos tortugas se presentan: la primera, que tiene las patas largas, carga con la luna y llega sana y salva con ella a la orilla opuesta; la otra, que tiene las patas cortas, carga con el muerto y se ahoga.

Por eso la luna muerta reaparece todos los días, y el hombre que muere no vuelve nunca.



cuatro. Cogí el taxi. Lo conducía una mezcla de Robert Mitchum y Sean Connery. Un duro, en definitiva. A la mente me vino una frase que había leído en algún sitio, porque YO LEO mucho. No hay nada que me incite más a la lectura que ver a alguien leyendo en autobuses, salas de espera o en la BARRA de alguna cafetería. Esta frase la leí a espaldas de alguien en una barra: "La fortuna acompaña a los audaces". YO estaba sola, soy AUDAZ y un poco de fortuna no me vendría mal. Además la extraña escena conyugal a la que acababa de asistir me había excitado. Todo lo que me desconcierta me estimula. En aquel momento podía hacer cualquier cosa MENOS irme a casa; la casa sólo sirve para DORMIR, REFLEXIONAR O DUCHARSE, y YO ya me había duchado y reflexionado bastante aquélla noche.

-¿Adónde vamos? - me preguntó el taxista con la seguridad que da a ciertas personas estar ejerciendo una profesión durante varios días.
-No lo sé.
Llevaba puesta la radio. Empezó a llover de nuevo.
-Vaya, otra vez esta maldita lluvia -se quejó con indiferencia.
En la radio las WEATHER GIRLS cantaban "It's raining men, Aleluya!"
-Si -asentí YO- "están lloviendo hombres.
-¿Qué dice? -(este hombre me habla como si fuera una chica a la que acaban de hacerle una lobotomía).
-La canción de la radio. Se llama "Están lloviendo hombres". ¿No sabe inglés? - le dije
-Esta noche todavía no.
Era un duro, ya lo he dicho.
-¿Quiere ir a algún sitio o simplemente necesita comprobar que no es muda?
No sé que hacía este MUCHACHO conduciendo un taxi, debería llamarse por lo menos Dashiell Hammett. ¡Qué modo de dialogar! Estaba encantada, pero no quería demostrarlo.
-Lléveme a cualquier sitio por el camino más largo.
-¿Por dónde cae eso?
-Usted debería saberlo. Es un profesional, ¿no?
-Se equivoca. Esto del taxi lo hago por puro esnobismo.
-Tengo dinero
-¿Cuánto?
-Cinco mil pesetas
Se las mostré
-Con esa pasta puede ir a varios sitios.
-Pues lléveme a todos.

Odio que me sorprendan pero a veces lo imprevisto le ayuda a una a ENCONTRARSE A SI MISMA. Dentro de cuatro horas tengo que trabajar. Mi próxima fotonovela se llama "Muslos de fuego". Es la historia de una bruja que hace muchos siglos castigaba a los hombres que no querían acostarse con ella con maldiciones tremendas. Acabó en la hoguera, naturalmente. Pero eso son cosas que hoy día no ocurren, cuando una MUJER sabe lo que quiere sólo necesita  tener la HABILIDAD de conseguirlo. No hay nada como una mujer VIBRANDO por todos sus POROS de deseo. No hay fuerza humana que se le resista, porque el HOMBRE necesita estar seguro de que provoca en la mujer algo más que BOSTEZOS. Ciertos hombres se fingen maleducados pero en realidad esconden un CORAZON de oro.
YO podría haber continuado hablando INTELIGENTEMENTE durante horas, pero él me cortó con tres escuetas palabras:

-Ya hemos llegado.







1. Antonio Tabucchi "Réquiem".
2. Adolfo Bioy Casares "Descanso de caminantes - Diarios íntimos".
3. Enrique Vila-Matas "Historia abreviada de la literatura portátil".
4. Pedro Almodóvar "Patty Diphusa"
    
Fotografía "ellos" de limbos y gormullos


7 de mayo de 2014

No puedo decirlo de otro modo






















vendrá un día un día vendrá un día
habrá un día
una mañana
y tendremos lo que fuimos somos
hubo un día
una marsopa
un escabel un pámpano en el aire
no puedo decirlo de otro modo

cuando me pongo a conversar sobre estas cosas
mi intención es ser muy claro y muy resuelto
no puedo decirlo de otro modo
vendrá un día un día vendrá un día
una mañana
y todo será muy claro y muy despierto








"Father time" Towner / Muthspiel / Grigoryan
Poema "No puedo decirlo de otro modo" Edgar Bayley 1919-1990
Ilustración Max Ernst 1924 "Two Children Frightened by a Nightingale

27 de abril de 2014

Gregory Corso




















The Whole Mess Almost


Subí corriendo seis pisos de escaleras
hasta mi pequeño cuarto amoblado
abrí la ventana
y empecé a tirar
las cosas que más importan en la vida

La primera en irse, la Verdad, chillaba como un delator:
"¡No lo hagas! ¡Diré cosas horribles sobre tí!"
"¿Ah, si? Bueno, no tengo nada que ocultar... ¡FUERA!"
Luego fue Dios, ceñudo & lloriqueando asombrado:
"¡No es culpa mía! ¡No soy la causa de todo!" "¡FUERA!"
Después el Amor, arrullando sobornos: "¡Nunca conocerás la impotencia!
¡Todas las chicas de las tapas de Vogue, todas tuyas!"
Empujé su gordo trasero hacia afuera y grité:
"¡Tú siempre terminas siendo un vago!"
Levanté a Fe, Esperanza y Caridad,
las tres bien pegadas:
"¡Sin nosotras seguramente morirás!"
"!Con ustedes me estoy volviendo loco! ¡Adiós!"

Luego la Belleza... ah, la Belleza...
Mientras la acompañaba a la ventana
le dije: "Eres quien más amé en la vida...
¡pero eres una asesina; la Belleza mata!"
Sin real intención de tirarla
corrí abajo de inmediato
y llegué justo a tiempo para atraparla
"¡Me salvaste!" gritó
La bajé y le dije: "¡Sigue tu camino!"

Volví a subir los seis pisos
fui en busca del dinero
no había dinero para tirar
Lo único que quedaba en el cuarto era la Muerte
escondida bajo la pileta de la cocina:
"¡No soy real!" gritó
"Soy sólo un rumor difundido por la vida..."
Riendo la tiré, con pileta y todo
y de pronto me di cuenta de que el Humor
era todo lo que quedaba...
Todo lo que pude hacer con el Humor fue decir:
"¡Sal por la ventana con la ventana!"




(Gregory Corso (N.York 1930 + Minneapolis 2001)
Fotografía de Roxana "Bologna"

19 de abril de 2014

De la luz...






















Y si sólo por esta vez nos abandonáramos a la suprema indiferencia
que es estar simplemente donde sucede que estamos...
                                                     
Paul Auster, "Espacios Blancos".





Todos estos colores ahora que está empezando a caer la noche
me recuerdan una mañana de sol furioso 
hace muchísimo tiempo sobre el espigón en la playa 
y los reflejos de oro sobre el mar como un estampado búlgaro

difícil distinguir las siluetas de los bañistas de las amebas doradas
y un barco perdiéndose allá por el fondo,
cuando todo parecía algo de lo que yo no formaba parte

la noche era un animal utópico deshilachándose en mi fantasía
imponiendo su vuelta a este lugar, como el final de una partida
en un juego de naipes en blanco, un juego de reglas desconocidas

una mañana sin relámpagos ni tormentas, casi sin naufragios

como una palabra extraviada

una nívea planicie al abrigo de la muerte:

el conjuro del tiempo con colores que yo ni siquiera soñaba.





Fotografía "Montreal Night" de Wolfang Ø. Larsen
El poema "De la luz" de Edgardo


5 de abril de 2014

Mirada
















   









      los pájaros en el oriente
son mensajeros de la luz
      en la continua respiración del valle
los animales han vuelto a serenarse
en sueños
y las brisas pasan lentamente

      alguna trompeta en ese amanecer

intentará exhalar la lejanía
       es su sonido
surcando las enigmáticas plantas del verano

       hasta que se venza esa mirada

y vuelva a caer el manto de la noche
y se entumezca levemente la nostalgia en las sombras







fotografía de Alexander Khokhlov
poema "mirada" de Luis Alberto Spinetta  en "guitarra negra"
primera edición tres tiempos 1978
cuarta edición la marca editoria 2012

26 de marzo de 2014

El espacio en blanco





















El pájaro, entre nuestros hermanos de sangre, el de vivir más ardiente, conduce hasta los confines del día un singular destino. Emigrante y hechizado por el crecimiento del sol, viaja de noche, al ser los días demasiado cortos para su actividad.
Saint-John Perse (Pájaros)




Vengo de donde la memoria se detiene
Sé adónde no viajo

Cuando de noche se entreven las chispas que ignoran la sombra que fui,
y hacen añicos mi cuerpo diario de fragmentos,
vueltos a combinar.

Ellos ya caminaron estas calles y nunca conocieron estas calles.
Bebí el vino que nunca me ofreciste y permanecí junto al sitio
donde podrías haber estado,
sabiendo todas las cosas que guardabas en el corazón.

Y fui descorriendo una tras otra cada cortina
del otro mundo, mi casa,
hechas de capas
superpuestas,
estremecidas,

como montañas deshabitadas
amontonadas de palabras
que siguen mi murmullo
y que crecen,

entre las rejas del día.




La fotografía pertenece a Wolfang Ø. Larsen
La música es de Federico Vidal
El poema es del Gato de Alvaro de Campos

8 de marzo de 2014

Traducción






















Todas tus historias son sobre tí mismo, dijo ella, incluso cuando parecen ser sobre otra gente. No iba a negarlo, ni a darle el gusto de tener razón. Así que cité a Proust, quien dijo que los escritores no inventan libros; los encuentran en sí mismos y los traducen. Eso pareció resolver el problema y ella se quedó callada. Hundí mis dedos en un bol de agua perfumada y empecé con el arroz. Un dejo a arcilla y a hojas y a metal me tomó por sorpresa. ¿Qué hay en el arroz?, le pregunté. ¿Caldo de hongos? ¿Cartuchos de escopeta? ¿Lombriz?. No, dijo, mirando a través de la luz de la vela, las historias que todavía no has escrito están en el arroz. Debes estar paladeándolas.


Nicolette





Richard Gwyn (de Sad Giraffe Café - 2010)
Traducción de Jorge Fonderbrider
En "Abrir una caja" Ediciones Gog y Magog 2013
La fotografía pertenece a Wolfang Ø. Larsen "Aeropuerto El Prat"
La música "Nicolette" de Kenny Weeler, por John Taylor, Palle Danielsson y Martín France, del álbum "Whirlpool".



23 de febrero de 2014

Invierno en Trastevere




















El historiador y el poeta no difieren entre sí porque el uno hable en prosa y el otro en verso, puesto que podrían ponerse en verso las obras de Herodoto y no serían por esto menos historia de lo que son, sino que difieren en el hecho de que uno narra lo que ha sucedido y el otro lo que puede suceder. Por lo cual la poesía es más filosófica y elevada que la historia, pues la poesía refiere más bien lo universal, la historia en cambio lo particular. Lo universal consiste en que, a determinado tipo de hombre, corresponde decir u obrar determinada clase de cosas según lo verosímil o lo necesario. A ello aspira la poesía, aunque imponga nombres personales.



Here's that rainy day


Aristóteles "Poética" (Cap.IX)
La fotografía pertenece a Luthien, (Trastevere, Roma).
La música "Here's that rainy day" (Van Heusen) por Frederic Loiseau y Carlton Schroeder.




6 de febrero de 2014

Paul Eluard





















Te deslizas en la cama
De leche helada tus hermanas las flores
Y tus hermanos los frutos
Por el rodeo de sus estaciones
En la aguja iridisada
En la cadera que se repite
Tus manos tus ojos y tus cabellos
Se abren a los crecimientos nuevos
Perpetuos

Espera espera espera
Que vas a sonreírte
Por primera vez

Espera
Que vas a sonreírte
Para siempre
Sin pensar en morir.





















La aventura pende del cuello de su rival
El amor cuya mirada se encuentra o se extravía
En los espacios de los ojos desiertos o poblados.
              
Todas las aventuras del rostro humano
Gritos sin eco signos de tiempos muertos que nadie recuerda
Tantos rostros hermosos tan hermosos
Ocultos por las lágrimas
Tantos ojos tan seguros de sus noches
Como amantes que mueren juntos
Tantos besos al abrigo de la roca y tanta agua sin nubes
Apariciones surgidas de ausencias eternas
Todo era digno de ser amado
Los tesoros son paredes con sombra ciega
Y el amor está en el mundo para olvidar al mundo.






Die Trauernde

Los poemas "Ìntimas" y "La aventura pende" de Paul Eluard, (trad. Aldo Pellegrini).
Las fotos de Luthien son de París (Jardines de Luxemburgo).
La música "Die Trauernde" de J.Brahms por Branford Marsalis y Joey Calderazzo.


 

24 de diciembre de 2013

Despedida 2013

















Despedida y diciembre empiezan con la misma letra,
también este año a punto de zarpar, necesita un bastón de cielo
para hacerse parte de nuestra vida,

como un andador gigante hecho de estrellas viejas,

somos lo que comemos,
lo que leemos,
lo que escuchamos,




PD: A todos los amigos: un abrazo de Luthien, el poeta de la calle; un abrazo de Marisco, el sobrino perfecto; un abrazo de Motian, el mensajero de la noche; un abrazo de Ohscar, nuestro enfant terrible; un abrazo de Tristán, la torre de los enanos, un abrazo de Wolfang Ø.Larsen, nuestro gurú y mentor imprescindible, un abrazo de Edgardo, nuestro Roger Corman, y un abrazo mío, de gato,



La ilustración pertenece a Gabriel Pacheco, un amigo a quien abrazamos especialmente.
Música: Hongkongaton, Gorillaz, del álbum doble D-Sides.



27 de noviembre de 2013

Prueba de tipeo
















Esta es una prueba de tipeo rápido para la copia del libro de Benito
Seguramente el título de este fantástico libro de estampillas será:
Soñamos en un mundo sin sueños
Mudamos imágenes de sitio
Nube de tediosa vacilación
Acoplada la nuca sobre mi cansada
Silueta diosa alérgica de estrellas

Prueba de tipeo para trabajar sin pausa
Pepas de oro si esforzamos el alma
Tú y yo
Si esforzamos el alma
Tú que soy yo también mirado de lejos
Prueba de tipeo
Ya no está mas el percutir contra el papel los tipos
Algunos metales preciosos...
Me dejaron verde la piel y no se quitan
Como una verdadera prueba de tipeo rápido
En aguardiente de transpiración
Y memorias
Volcadas.


12 de noviembre de 2013

Cepillar el cabello





La observo peinarle el cabello a su hija. Esos movimientos fluídos, la generosa finalidad del cepillo cada vez que pasa, despiertan en mí esa conexión tan precisa entre el aroma de las naranjas y el sonido de la risa de los niños. La madre sonríe, la cabeza ligeramente inclinada. Tiene las piernas separadas, la niña apoyada contra una rodilla desnuda y morena. La madre aplica el cepillo rítmicamente sobre el largo y espeso cabello. Canta quedamente. El deslizamiento del peine que desciende va acompañado por una exhalación apenas audible de la madera de la silla. En la selva donde se cortó la madera, suenan los tambores en la noche tórrida e inmensa. El aire está lleno de mosquitos. La joven víctima, que pasó todo el año como divinidad, está siendo preparada para el sacrificio. Cerca del altar, la jaguar sagrada se aprieta contra los barrotes de su jaula. Cuando el alma abandone el cuerpo, la jaguar será liberada, adentrándose en la selva iluminada por la luna. Será quien lleve a la divinidad todo un año hasta una noche como ésta, cuando sea derribada y muerta. Una joven tomará su lugar. Ese rito anual celebra la simbiosis entre la cultura humana y la selva. La niña está siendo peinada en este momento. Observa la noche, sin miedo. Se pregunta a qué se parecerá la vida dentro de la piel del jaguar.



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Richard Gwyn  de "Walking on Bones"
Traducción de Jorge Fonderbrider
en "Abrir una caja" Ediciones Gog y Magog 2013

El collage pertenece a Ohscar: "Colage" 2001