30 de agosto de 2015

Special Cheap Day

























"...una vez, en Tucson, Arizona, me rodearon a las dos de la mañana tres coches de policía. Planeaba pasar la noche en la bolsa de dormir bajo la luna roja del desierto.

-¿A dónde va?
- A dormir
-¿A dormir dónde?
-En la arena.
-¿Por qué?
-Tengo bolsa de dormir.
.¿Por qué?
-Estudio el aire libre.
-¿Quién es usted? Documentos.
-Vengo de pasar el verano en el Servicio Forestal.
-¿Le pagaron?
-Sí.
-¿Entonces por qué no va a un hotel?
-Me gusta estar al aire libre; además es gratis.
-¿Por qué?
-Porque estudio para recibirme de vagabundo..."




Jack Kerouac "La extinción del vagabundo americano" (Viajero Solitario)


19 de agosto de 2015

Vía Tristan Tzara




















qué camino el que nos separa
por el que tiendo la mano de mi pensamiento
una flor está escrita en la punta de cada dedo
y el final del camino es una flor que camina contigo






Poema de Tristan Tzara "Vía"
Fotografía de Formento & Formento (2013)

5 de agosto de 2015

Con V de Vian (3)























Unos hombres pasean por la calle.

Algunos tienen el ojo apagado como un calcetín sucio
Un moco recurrente les obstruye las fosas nasales.

Otros, brillantes, con la mirada viva,
Giran su bastón mientras se van.

Todos dan por el culo a las moscas
Pero hay dos maneras de dar por el culo a las moscas:

Con o sin su consentimiento.



















Boris Vian, "Las moscas" (A Jean Paul Sartre/Oudin) - Cantinelas en jalea
Fotografías de la última casa de Boris Vian en París, por Pierre Terdjman




24 de julio de 2015

Islas





















Serán videntes demasiado nadie
colindantes opacos
orígenes del tedio al ritmo gota
topes digo que ingieren el desgano con distinta apetencia

Son borra viva cato descompases tirito de la sangre

Un poco nubecosa entre sienes de ensayo
y algo mucho por cierto indiscernible esqueletando el aire
dedos ay en derrumbe hacia el final desvío de ya herbosos durmientes paralelos
son estertores malacordes óleos espijismos terrenos
milagro intuyo vermes
casi llanto que rema
de la sangre

Sus remordidas grietas
laxas fibras orates en desparpada fiebre musito por mi doble
son pedales sin olas
huecos intransitivos entre burbujas madres
grifosones infiero aunque me duela
islas sólo de sangre



"Islas sólo de sangre" Oliverio Girondo



13 de julio de 2015

Prisma





















Ser indigente es un trabajo a jornada completa. Ser pobre es un trabajo a jornada completa. Eso es lo que no entienden quienes echan en cara a las personas desfavorecidas que no salgan al mundo y busquen un empleo. Ya tienen un empleo, y ese empleo es la supervivencia. Hay que ponerse temprano en la cola para recibir alimento, y mas temprano aún para tener un sitio donde dormir. Uno acarrea sus pertenencias a la espalda, y cuando dejan de servirle, rebusca en la basura para sustituirlas. Uno sólo tiene cierta cantidad de energía que consumir, porque sólo dispone de cierta cantidad de alimento con que nutrir el cuerpo. La mayor parte del tiempo está cansado y dolorido, y lleva la ropa húmeda. Si la poli lo encuentra durmiendo en la calle, lo obliga a ponerse en marcha. Con un poco de suerte, lo trasladarán a un refugio, pero sin no quedan camas libres, o no hay colchonetas disponibles en el suelo, tendrá que dormir sentado en una silla de plástico en la recepción, con todas las luces encendidas porque eso impone el reglamento contra incendios. Así que uno vuelve a las calles, porque al menos ahí puede tumbarse a oscuras y, a lo mejor, dormir. Cada día es igual, y cada día uno es un poco mas viejo y está un poco mas cansado. 
Y a veces recuerda quién fue en otro tiempo. Fue un niño que jugaba con otros niños. Tuvo unos padres. Quiso ser bombero o astronauta o ingeniero ferroviario. Tuvo un marido. Tuvo una mujer. Fue amado. Nunca habría imaginado que acabaría así.
Uno se acurruca en la oscuridad y espera que la muerte le dé un último y venturoso beso de despedida.





Fragmento de John Connolly, de  "The Wolf in Winter" (Tusquets, 2015)
Fotografía de Alice Wessendorf  "Ferris Wheel Dreaming" 2010

4 de julio de 2015

La luz anfibia





















Montaña rusa descentrada. En camino tan solo, el saludo del chofer a un automovilista que lo cruza enciende como atado de paja seca un rito legendario de reconocimiento a partir del misterio de la cara. Ahora el fresno. El tala al costado. El álamo como un desahogo de la reverberación. Tal vez ese álamo era yo. Egloga. Cuéntenme de un Virgilio uruguayo. ¿Aquí nadie fue testigo del nacimiento de una lengua, ese arcano?
¿Qué peces tienen? ¿Sirenas no? ¿El Uruguay es volver uno a su casa? Hotel Nirvana. A tres kilómetros. Gigantesco cartel inclinado con la flecha hacia arriba: ¿a causa del viento?, ¿a caua de la verdad? Imposible no pensar que debe ser grande, grande, grande, cocinas pobladas de ángeles. Palmeras ahora. Coros de cardos, mejoradores del campo. Casuarinas. Las vacas pastan a unos cincuenta centímetros del suelo. Hora en que el viajante de comercio descuida el lado de la sombra, en que las flores de cardo se quedan sin anécdotas. Un auto parece inmovilizarse, abandonarse por unos instantes encima de la balanza de las flores. Otro auto lo desaloja. Se abren tres caminos como tres solitarias señoritas. Las casitas en la pendiente. La repechan, no se quedan quietas. La motocicleta sola en la banquina. Angel vestido de civil. Todo el tiempo palmeras. No se termina una loma cuando ya empieza la siguiente. Mansilla entre palmeras. No se hartan de pastar, todo el tiempo palmeras. Unos perros achacosos cruzan. Hombre en mangas de camisa. Tobogán al que subimos, y siempre quedamos más abajo, siempre quedamos más altos. Ahora el árbol que pasó (aromos negros, dice Mario). Alamos. Girasoles: nos acompañamos un trecho. Amarillo de las lomas. Y hacia nosotros verde. Como agua que corre la collera de sauces, las montañitas hacen el viaje y nosotros miramos. El chofer paró el ómnibus, se bajó y se perdió detrás de un árbol. Nosotros nos quedamos pensativos. A los dos minutos hizo abandono del árbol con cargo de inspector para marcarnos el boleto que él mismo nos vendió al salir. El camino, gradualmente. Eucaliptos ahora. Retrocedemos ligeramente, pero casi nadie se da cuenta porque se viene la noche -que por ahora es esa loma arbolada de azul.





"Viaje en ómnibus de Colonia a Montevideo", Arnaldo Calveyra, 1956.
Fotografía por Limbos (Montevideo, sin título).


22 de junio de 2015

Palabras





















A cabeza reclinada
a velo
a roca

Se arremolina sobreviene a mi
detrás de mi
con todas un sonido

De ciudad talada
que relumbra
cuando levanto la cara

Iremos lejos conservando un eco
Iremos con la voz en la memoria

repentina
en los patios oscuros
y la hierba
que casi no se oyen.








Fotografía por Federico A,.Vidal (sin título, 2015)
"Palabras" de Andrés Vidal en "Para abrir las puertas del mar"






9 de junio de 2015

Con V de Vian (2)






















Amigo, tú quieres
Llegar a ser poeta
Sobre todo no hagas
El imbécil
No escribas canciones demasiado tontas
Incluso si a las memas
Les gusta eso.

No pongas
El accesorio idiota
O el sombrero
Mejicano
No pongas
El perfume ardiente
O el cormorán
Exótico.

Pon flores
Y algunos besos
Suavemente posados 
En sus labios
Pon notas
En bonito ramo
Y luego cántalas
con el corazón. 

Amigo, tu quieres
Llegar a ser poeta
Sobre todo no pretendas
Ser rico
Harás
Pequeñas joyas
Que te pagarán
A cuatro cuartos.

El editor
Va a proponerte
Que te prostituyas
Sin vergüenza
El intérprete
Va a discutirte
Y va a sugerir
Que acortes.

Tú te reirás
De lo que digan
Y guardarás
En tu cabeza
Ese estribillo
Aún desconocido
Que silbarás
En la calle.






Boris Vian "Conseils à un ami" de "Poemas diversos".

23 de mayo de 2015

Nocturno





















El humo azul, azul,
entre mis dedos,
inscribiendo en el aire
su delirio
y mal llovido
a espesos lagrimones,
ese arrítmico trote
desvalido,
enlutando los sueños,
los balcones,
mientras ya en el recuerdo
el tiempo muerto,
aquí voraz insecto,
noche en celo,
latido de persiana
o ritmo grillo,
es también clara senda que bordea
bajo pinos
la tarde y la ladera,
para luego perderse
entre azoteas
o en la turbia corriente
de estas venas,
de gustos recatados y viajeros,
que riega caracoles donde suena
la muerta voz sepulta en la madera
o el rumor interior
de la penumbra
que sustentan mis huesos,
junto al humo
y a cuanto no comprendo
y me circunda:
débil hoja dormida que despierta
y suspira, se queja, se da vuelta,
balbuceo de cielo en desamparo...
ni mis pálidas uñas ¡tan siquiera!;
mientras vuelvo a tu encuentro
azar, memoria,
en busca de callejas marineras
que en plena resolana de naranjas
bajaban, con sus redes a una playa,
en los labios ya un gusto a madrugada
-¿qué recuerdo se asoma a esa ventana?-
me aproximo a mujeres amapola
-¿por qué, por qué amapola?-
entre zaguanes
de aliento canallesco y voz gastada,
tan cerca, en este instante,
entre la borra
nocturna, aquí también,
¡y tan amarga!...
-allá lejos, ¿por qué
siempre amapola?-
ya casi colindando con la aurora.




Oliverio Girondo "Nocturno" 1921
Fotografía por Roxana, "Luna", 2015


8 de mayo de 2015

Con V de Vian (1)




















A mis hijos


La vida depende de diversas cosas
En un sentido, esto no se discute
Pero siempre puede cambiarse de sentido
Porque no hay nada más interesante que una discusión.
La vida es bella y es grande
Conlleva fases alternas
Con una regularidad prodigiosa
Puesto que a una fase le sigue siempre otra
La vida está llena de interés.
Va, viene...como las cebras.

Puede ser que muramos
-Incluso es muy probable que así sea-
Pero, sin embargo, esto no cambia nada:
La vida depende de diversas cosas
Y en algunos aspectos, además,
Está unida a otros fenómenos
Todavía mal estudiados, mal conocidos,
Que no volveremos a tratar.






Boris Vian, "Précisions sur la vie" de Cantinelas en jalea
Traducción de Juan Antonio Tello

26 de abril de 2015

Clásico y moderna



















Hans Prahl, es el jefe de una nueva rama de la etnología: la enanología.

Alemania es la patria del enano de jardín. Cuna de la cultura kitsch, este país alberga en sus jardines no menos de 30 millones de enanos (uno de cada seis jardines posee al menos uno).

Según Prahl, la historia se remonta a la Edad Media, en Turquía. Los enanos de jardín serían réplicas de pigmeos que se reclutaban para trabajar en galerías de minas subterráneas. Estos pequeños mineros utilizaban bonetes rojos rellenos con hierbas para protegerse de los derrumbes, y vestían prendas coloridas con el fin de ser vistos en la oscuridad de las cavernas. Dichos personajes fueron rápidamente considerados como símbolos de las fuerzas ocultas, de la ingeniosidad y del conocimiento de tesoros escondidos. Para exorcizar posibles maleficios de estos seres que vivían en contacto con criaturas infernales del centro de la tierra, para conjurar a estos demonios hipotéticos, los explotadores de minas mandaron confeccionar figuras de tierra semejantes a sus empleados. Estas estatuas conocieron rápidamente un cierto éxito como objetos decorativos. Los comerciantes los exportaban hacia Europa. En Italia, algunos príncipes instalaban sus singulares esculturas de pequeños mineros en puntos de sombra de sus parques. Según documentos de príncipes de la región del Bajo Rhin, encontramos sus huellas en Alemania hacia 1460.

En 1974 se funda en Zindorf, Alemania, la fábrica Playmobil, que produce estos verdaderos enanos de plástico que simbolizan los oficios, ocupaciones y profesiones de las personas.







En la fotografía, tomada por Mel Straska, dos de cemento, Severiano y Gladys.
La playmobil es de Mil…Gracias.


6 de abril de 2015

Un tour de plus





























No puedo ver ya en el fondo del cielo
más que un enorme perro blanco
que muerde la luna

Y el perro no es una nube

Si no pertenece a nadie marchará

Y podremos entonces ver de nuevo el día

Pero ¿y si ese perro pertenece a
aquél hombre que se acoda en la
montaña para contemplarnos y
burlarse de nosotros?

La luna se detiene y la noche dura
Estamos a punto
de dar una vuelta más.







La chaise, Georges Braque 1947
Pierre Reverdy "Otra explicación del misterio"
Le Cadran Quadrille 1915, París, Birault.




24 de marzo de 2015

Barcos que pasan



















Henry W.Longfellow, en su maravilloso "Tales of a Wayside Inn", imaginaba que en el océano de la vida, nos cruzamos como barcos en la noche y nos saludamos.

Solo una mirada y una voz y luego oscuridad otra vez y silencio.

Me gustaría además agregar unos volcanes que escupen estrellas al cielo que después vuelven a caer como puñales sobre la tierra en forma de lava, incendios, sulfatos y vapores en los ríos, mares, lagos y buitres que con sus ardientes garras nos arrancan los ojos.





Fotografía de Roxana "Patinoire 13"




14 de marzo de 2015

Los colores del aire





















Asusu (fennesz)
El diluvio...............................................30
Apocalypsis Now......................................55
Advenimiento del Nuevo Orden....(precio a convenir)

Todos los precios incluyen IVA

Humedad relativa ambiente.......................79
Caos y destrucción.................................240



Sugerencias del cheff:


Terremoto Special..................................250
坂本...................................................200
富士...................................................220
Stronzo vecchio maledetto........................150






Ilustración: "Sardinha Fernando Pessoa" por Ana Luisa R. Silva
Festas de Lisboa 2011


3 de marzo de 2015

Alexander Search





















Los ojos son cosas extrañas.
El significado en ellos se convierte en vida,
La vida en ellos tiene alas.
Mírame así. Tu mirada es loca y rara.
Tus ojos muestran una lucha interior profunda y
salvaje.
¡Cuánto más bellos son que el Horror!





Poema III de "Destellos de locura" por Alexander Search.
Traducción: Marcela Testadiferro
Fotografía: "Sin título", por Alfredo Srur.




19 de febrero de 2015

Agua del cielo



















...y el murmullo contínuo de la ruleta rusa y sus zombies...




Fragmento de un poema de Ohscar Monteviejo
Fotografía por Federico Andrés Vidal (2015)






4 de febrero de 2015

Todavía de gasa...



















"El sol ha bebido sus propias perlas
y hay apenas de ellas una memoria por secarse...
No temas, no temas, y mira, mira hasta las islas...
¿Viste alguna vez la melodía de los brillos?
¿La viste ondular, todavía de gasa,
desde tus pies al cielo, sobre el río?"





Juan L. Orrtiz (del poema "Deja las letras" en el libro "De las raices y del cielo")
Fotografía de Roxana Aghita "Reflections 8"


29 de diciembre de 2014

nos viendo...



















¡¡¡ Los enanos de Honorio les desean un próspero y dilatado año nuevo !!!, para seguirnos viendo…




Fotografía de Esther Cidoncha "Archie Shepp" 2011.

21 de diciembre de 2014

El peso global





















El peso global del mundo en la mano del dios
y el contrapeso,
la moneda levemente gastada
en la mano de un niño.

Ellos imaginan el lustre del oro;
nosotros avivamos el mortecino
arrullo de los nombres.

La paloma pequeña y gris llamada colombina
está acá, tozuda amiga -con sus movimientos
incesantes: el zureo, el planeo, y un vuelo vertical
hacia las ramas más altas.

Mientras calva la Fortuna amoneda
tantas caras y tantas promesas fatuas,

tantas vocales y bocas abren
en el oído de un niño el pozo,
el bocal del sueño: pero,

ellos actúan,
nosotros imaginamos.








Música: "A Different Time" John Medeski
Poema: "Usura" Arturo Carrera (Potlatch)
Fotografía: "petals 3" Roxana Aghita.



10 de diciembre de 2014

4:18























Y por tí atravieso la noche turbulenta,
soñando que tu boca se entrega a la mía,
sintiendo que tu firme pecho me transporta
al dormir que ni sueños ni dudas pueden socavar.






Fragmento de "A love song" de D.H.Lawrence
Traducción Carmen Vasco
Fotografía de Eugene Richards "Blue Room"

27 de noviembre de 2014

Reflexiones de noviembre
























No hay nada que guardar, ya todo está perdido,
salvo un pequeño núcleo de quietud en el corazón
como el ojo de una violeta.




David Herbert Lawrence, "Nada que guardar".



Fotografía de Carme Gotsens Vila, "Bicicleta"
Sueño querido (Maffia-Battistella) por César Franov





16 de noviembre de 2014

El elefante duerme pero todavía recuerda























Cuando los monos
se aburran de los árboles
(falta poco)
yo saltaré a las ramas
y entre verdes abrazos
me escurriré hacia lo alto.

Que si quiere, la iglesia
los bautice,
los ayude a abrir cuenta
en los bancos,
y celebre la misa
de cara al mono juez,
al mono hombre.

(Tarzán estará lejos
jugando con su arco).






The Garden Of Chew - Man - Chew. Jack DeJohnette
Ilustración de Antonio Seguí: "Elefante con fondo claro" 1972
Técnica mixta. 150 x 150 cm.
Poema de Héctor Viel Témperley "Cuando los monos" 1969


3 de noviembre de 2014

Las rosas chinas



















Ha caído mi voz, mi última voz, que aún guarda mi
       nombre.

Mi voz:

pequeña línea, pequeña canción que nos separa de las
       cosas.

Estamos lejos de mi voz y el mundo, vestidos de humedades

       blancas.

Estamos en el mundo y con los ojos en la noche.

Mi voz es fría y sucia como la piel de los muertos.









Susy, Kabusacki, "Houses I".
"Poema VI", de Jacobo Fijman, Hecho de Estampas,  "Ediciones Mano de Obra" 1981
Fotografía de Mel Straska

16 de octubre de 2014

Otra Carte Postale























"y luego de un valse te irás como una
tristeza que cruza la calle desierta,
y habrá quien se quede mirando la luna
desde alguna puerta"




evaristo carriego





6 de octubre de 2014

Encontrado en el baúl del Gato





























2: AM


Y aún en este palacio la angustia mas iridiscente
en el cráneo de un títere despedazado en la tormenta
precisamente donde el pasado rebota gimiendo en las laderas
de una escalera sin descanso
negra y fría que no se disuelve con un día
de sol y golondrinas
bañándose de polvo y salpicaduras de amapola
para tender un puente cerca de las nubes que no escapan
al límite profundo de las cosas cogidas por manguitos de brasa

y aún en este palacio todavía quedan
algo de oscuridad y matorrales
el silencio de la noche hundida en la cocina
apestosa y cargada de restos colgando como lombrices
semejantes a telarañas cuyo anhelo era asustar a los niños
con lo que estoy seguro podría construir
una vieja tristeza para la dura superficie de los sueños
y las orejas
y los cuartos en sombras batiendo las alas
y los campos interminables para los ojos sin ruido

yo podría llorar con un lento jadeo de loco desmemoriado
huyendo de la lluvia por canaletas con un sonido seco
de carcajadas
entre cadáveres
donde se lamentan los relámpagos y la luna
al calor de la noche desperdigando sobre la tierra
los párpados y la orina.

desde este primer peldaño podría llenarme la boca
de nieve y parecerme a un vidrio roto
subir a la terraza y clamar por el alma que nunca tuve

para pisar este peldaño
con senderos helados y cuevas
en el que los ademanes negros de los cuervos
tienen la vida invertida
podría retomar el orden de costado y moribundo
por encima del sentido verdadero de mi natural torpeza

entonces tus labios serían iguales a la nieve
donde el trabajo el caos las luces
las veletas que detestan el viento
la realidad como una nebulosa encima de la cara
y mis latidos se derramarían sobre el mundo que fluye
hacia la tierra arqueada por fantasmas

pero recién acabo de llegar a este tugurio
y ni siquiera tuve tiempo de beber demasiado.






Mizrab - Gabor Szabo
Christoffer Wilhelm Eckersberg - "Mujer frente al espejo" (detalle)
El poema es del Gato de Alvaro de Campos (sustraído de su baúl)

20 de septiembre de 2014

Carte Postale





















“escucha, existe un universo maravilloso detrás de esa puerta”


“escucha, existe un universo maravilloso detrás de esa puerta”

edward estlin cummings





13 de septiembre de 2014

Bataille (I)




























Borro
la huella
borro
la palabra
el espacio
y el aliento
faltan.





Georges Bataille "Amanecer"
Fotografía de Mel Straska


5 de septiembre de 2014

Bataille (II)





















Adoro la ceniza la escoria
una cabeza en dura piedra
y la obstinación de mi vida

las manos violáceas
las risas en el frío
y el rojo cuchillo de los dientes.




Georges Bataille "El suelo"


22 de agosto de 2014

Miríada



















No volverás a mirar el reloj, ese objeto inservible
Que mide falsamente el tiempo acordado a la 
Vanidad humana, esas manecillas que marcan
Tediosamente las largas horas inventadas
Para engañar al verdadero tiempo, el tiempo que
Corre con la velocidad insultante, mortal, que
Ningún reloj puede medir.









Carlos Fuentes (Aura)
Fotografía por Roxana

6 de agosto de 2014

This is just to say











                  Canzone de la veritá















que me comí
las ciruelas
que había en
la heladera

y que
probablemente
estabas guardando
para el desayuno

Perdóname
estaban deliciosas
tan dulces
y tan frías.




Música: Canzone de la veritá - Il Paese Dei Balocchi (1972)

25 de julio de 2014

Himno



      





          Teares

El poeta es un fingidor
Finge tan completamene
Que llega a fingir que es dolor
El dolor que de veras siente.

Y los que leen lo que escribe,
Sienten, en el dolor leído,
No los dos que él ha tenido,
Sino aquél que ellos no tienen.

Y así en los rieles la rueda
Gira, para frenar la razón,
Ese tren movido a cuerda
Que se llama corazón.





Fernando Pessoa, "Autopsicografía" (1931)
Traducción del Gato de Alvaro de Campos
Fotografía, "Discovery at the Savoy" (2005), Jessica Backhaus
Música, "Teares" por Huw Warren

12 de julio de 2014

Un sueño...



























Conozco la desesperación a grandes rasgos. La desesperación no tiene alas, no se sienta necesariamente a una mesa quitada en una terraza, de noche, a la orilla del mar. La desesperación es y no es el retorno de una serie de pequeños hechos como semillas que al caer la noche dejan un surco por otro. No es el musgo sobre una piedra o el vaso de beber. Es un barco plagado de nieve, si queréis, como los pájaros que mueren y su sangre no tiene el más mínimo espesor. Conozco la desesperación a grandes rasgos. Una forma muy pequeña, delimitada por joyas de pelo. Es la desesperación. Un collar de perlas para el que no se sabría encontrar broche y cuya existencia no pende siquiera de un hilo, eso es la desesperación. Del resto no hablemos. Acabaríamos por desesperarnos si comenzáramos. Yo desespero del tragaluz hacia las cuatro, desespero del abanico hacia las doce, desespero del cigarrillo de los condenados. Conozco la desesperación a grandes rasgos. La desesperación no tiene corazón, la mano permanece siempre ante la desesperación jadeando, ante la desesperación que los espejos jamás nos dicen si ha muerto. Vivo de esa desesperación que me encanta. Me gusta esa mosca azul que vuela por el cielo a la hora en que las estrellas canturrean. Conozco a grandes rasgos la desesperación de los largos y frágiles asombros, la desesperación de la soberbia, la desesperación de la ira.  Me levanto todos los días como todo el mundo  extiendo los brazos sobre un papel de flores, no me acuerdo de nada y siempre descubro con desesperación los bellos árboles desarraigados de la noche. El aire de la habitación es bello como unas baquetas de tambor. Forma un tiempo de tiempo. Conozco la desesperación a grandes rasgos. Es como el viento que me ayuda. ¡Se tendrá idea de semejante desesperación! ¡Fuego! Ah, vendrán otra vez...¡Socorro! Helos ahí cayendo por la escalera... Y los anuncios del diario, los letreros luminosos a lo largo del canal. A grandes rasgos la desesperación carece de importancia. Es un incordio de estrellas que de nuevo va a formar un día de menos, es un incordio de días de menos que de nuevo va a formar mi vida.




"El verbo ser" de André Breton
Fotografía de Joel Peter Witkin

28 de junio de 2014

Dos sueños...




















uno. Con el rumor de los ojos de las muñecas movidos por el viento tan fuerte que los hacia abrirse y cerrarse un poco. Yo estaba en el pequeño jardín triangular y tomaba el té con mis muñecas y con la muerte. ¿Y quién es esa dama vestida de azul de cara azul y nariz azul y labios azules y dientes azules y uñas azules y senos azules con pezones dorados? Es mi maestra de canto. ¿Y quién es esa dama de terciopelos rojos que tiene cara de pié y emite partículas de sonidos y apoya sus dedos sobre rectángulos de nácar blancos que descienden y se oyen sonidos, los mismos sonidos?
Es mi profesora de piano y estoy segura de que debajo de sus terciopelos rojos no tiene nada, está desnuda con su cara de pié y así ha de pasear los domingos en un gran triciclo rojo con asiento de terciopelo rojo apretando el asiento con las piernas cada vez más apretadas como pinzas hasta que el triciclo se le introduce adentro y nunca más se lo vé.



dos. Yo soñaba que había entrado en el cuerpo de un cerdo, del cual no me resultaba fácil salir, y que revolcaba mis pelos en los pantanos más fangosos. ¿Era ésta una especie de recompensa?. ¡Objetivo de mis deseos, no pertenecía más a la humanidad! En lo que a mí respecta, comprendí de esa manera la interpretación, esto me generaba una alegría mucho más profunda. Sin embargo, buscaba activamente qué acto de virtud había cumplido para merecer de parte de la Providencia, este insigne favor. Ahora que repaso esto en mi memoria, las diversas fases de ese aplastamiento espantoso contra el vientre del granito, durante el cual la marea, sin que yo lo percibiera, pasaba dos veces sobre aquélla mezcla irreductible de materia muerta y de carne viva, quizás no sea inútil proclamar que esa degradación no era, probablemente, mas que un castigo impuesto sobre mí por la justicia divina. Pero ¿quién conoce sus necesidades íntimas o la causa de sus pestilentes alegrías? La metamorfosis no pareció jamás a mis ojos más que la elevada y gigantesca repercusión de una felicidad perfecta, que yo esperaba desde hacía tiempo. ¡Finalmente, había llegado el día en que me había convertido en un cerdo! Probaba mis dientes sobre la corteza de los árboles, a mi hocico lo contemplaba con delicia...
Cuando yo quería matar, mataba; eso mismo me pasaba seguido, y nada me lo impedía. Las leyes humanas me perseguían aún con su venganza, por más que yo no atacaba a la raza que había abandonado tan tranquilamente, pero mi conciencia no me reclamaba nada. Durante el día, yo me batía con mis nuevos semejantes y el suelo quedaba sembrado de numerosas capas de sangre coagulada. Era el más fuerte, y me llevaba todas las victorias...
Los animales terrestres se alejaban de mí, y me quedé solo con mi resplandeciente grandeza. ¿Cuál no sería mi asombro cuando, después de haber atravesado un río nadando para alejarme de las tierras que mi rabia había despoblado, y ganar otras campiñas en las cuales sembrar mis costumbres de muerte y carnicería, intenté caminar por esa ribera florida? Mis pies estaban paralizados, ningún movimiento venía a traicionar la verdad de aquélla inmovilidad forzosa. En medio de esfuerzos sobrenaturales para continuar mi camino, comencé a despertarme, y sentí que volvía a ser hombre...


1. Alejandra Pizarnik "Tragedia"
2. Conde de Lautréamont "Los cantos de Maldoror"

Fotografía "sin título" de limbos y gormullos.


10 de junio de 2014

Tres sueños...



















uno. TE RECUERDO como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.


dos. Oyendo los gritos de alegría que subían de la ciudad, Rieux tenía presente que esta alegría está siempre amenazada. Pues él sabía que esta muchedumbre dichosa ignoraba lo que se puede leer en los libros, que el bacilo de la peste no muere ni desaparece jamás, que puede permanecer durante decenios dormido en los muebles, en la ropa, que espera pacientemente en las alcobas, en las bodegas, en las maletas, los pañuelos y los papeles, y que puede llegar un día en que la peste, para desgracia y enseñanza de los hombres, despierte a sus ratas y las mande a morir en una ciudad dichosa.


tres. Sueño con una mujer alta, que tiene que curvar el cuerpo para besarme. Pero no veo mujer alguna, pues mis sueños no tienen imágenes. No deja de ser extraño para un cineasta. Sé que esa mujer está en el sueño, sé que usa un sombrero ancho, antiguo, con un velo prendido a él que le cubre enteramente el rostro, muy blanco, luminoso, fosforescente, pero no veo nada. Sé que sus ojos son dorados, es como si viese a la mujer, pero no la veo, no oigo sus palabras, pero es como si las oyese. Poseo el saber sin los sentidos, el conocimiento sin percepciones visuales. Mi sueño está hecho de ideas.






1. Pablo Neruda "Te recuerdo como eras..." .
(20 Poemas de Amor y una Canción Desesperada).
2. Albert Camus "La peste".
3. Rubem Fonseca "Vastas emociones y pensamientos imperfectos".

Fotografía "Nie Nadazam" Maggie (Warszawa - Polonia).




21 de mayo de 2014

Cuatro sueños...





















uno. Atravesamos la calle y pasamos por delante de la estación marítima. Yo voy hasta el final del muelle, dijo mi Invitado, ¿quiere usted acompañarme? Claro, le dije, voy con usted. Al lado de las puertas de la estación había un mendigo, un viejecillo con un acordeón en bandolera. Cuando nos vio, extendió la mano y recitó una letanía incomprensible. Una limosna, por el amor de Dios, murmuró al final . Mi invitado se detuvo y se metió una mano en el bolsillo, cogió la cartera y sacó un billete antiguo. No tengo más dinero que el de mi época, dijo con aspecto afligido, tal vez pueda usted ayudarme. Busqué en mis bolsillos y saqué un billete de cien escudos. Es lo último que tengo, dije, me he quedado sin blanca, pero es un billete bonito, ¿no cree?
Contempló el billete y sonrió. Con el billete en la mano se dirigió al Tocador de Acordeón y le preguntó: ¿Sabe usted tocar canciones antiguas? Me sé Lisboa antiga, dijo el Tocador de Acordeón con mirada codiciosa, me sé casi todos los fados. Más antiguas aún, dijo mi Invitado, de los años treinta, tendría que recordarlas, el señor ya no es tan jovencito. Puede que las conozca, respondió el Tocador de Acordeón, si el señor me dice lo que le gustaría oír. Por ejemplo Sâo tâo lindos teus olhos, dijo mi Invitado. Claro que me la sé, dijo el Tocador de Acordeón radiante, la conozco perfectamente. Mi Invitado le dió los cien escudos y dijo: Entonces véngase detrás de nosotros, a unos metros de distancia, y tóquela pero bajito, que tenemos que conversar, Adoptó un aire confidencial y me dijo al oído: Una vez bailé esta melodía con mi enamorada, pero nadie lo sabe.¿Sabía usted bailar?, exclamé, nunca me lo hubiera imaginado. Era un bailarín excepcional, dijo, había aprendido por mi cuenta con un librito que se llamaba El Bailarín Moderno, siempre me gustaron los libritos como ése, que enseñaban a hacer cosas, me entrenaba por la noche, cuando volvía a la oficina, bailaba solo y escribía poemas y cartas a mi enamorada. La amaba usted mucho, observé. Era el tren de cuerda de mi corazón, respondió él. Se detuvo y me obligó a parar a mi también. También se detuvo el Tocador de Acordeón, pero siguió tocando. Mire la luna, dijo mi Invitado, es la misma que yo observaba con mi enamorada cuando íbamos a pasear por el Poço do Bispo, ¿no es extraño?
        
Habíamos llegado al final de muelle. Bueno, me dijo, en este banco nos hemos encontrado y en este banco nos vamos a despedir, debe de estar usted cansado, puede decirle al hombrecillo que se vaya. Se sentó y yo fui a decirle al Tocador de Acordeón que ya no nos hacía falta su música. El viejecillo me dio las buenas noches y yo me di la vuelta y sólo entonces me di cuenta de que mi Invitado había desaparecido.



dos. Entro en una sala de proyecciones, ya sin luz. Abajo, en la platea, entreveo unas esferas grandes, arrimadas las unas a las otras. Después de un rato, cuando la vista se acostumbra a la oscuridad, comprendo: son las cabezas de los espectadores. Una media docena, que llena la salita. En la pantalla mientras tanto se desarrollan dramas dolorosos: despedidas de condenados que suben al cadalso, etcétera. Los espectadores ríen admirativamente, prorrumpen en felicitaciones y en elogios.

Me digo "Son los dioses" y compruebo que la mente de uno de ellos, a quien los demás felicitan, proyecta la película. Intuyo que esa proyección es nuestra vida, la vida humana. La intuición se confirma cuando veo en la pantalla mi reciente y cautelosa irrupción en la sala de proyecciones. Creo entender entonces por qué era tonta la perplejidad ante el hecho de que un Dios omnipotente consienta el dolor. No somos reales. Somos el entretenimiento de un dios.



tres. Un anciano ve un muerto sobre el que cae la claridad de la luna. Reúne gran número de animales y les dice:
¿Cuál de vosotros, valientes, quiere encargarse de pasar el muerto o la luna a la otra orilla del río?
Dos tortugas se presentan: la primera, que tiene las patas largas, carga con la luna y llega sana y salva con ella a la orilla opuesta; la otra, que tiene las patas cortas, carga con el muerto y se ahoga.

Por eso la luna muerta reaparece todos los días, y el hombre que muere no vuelve nunca.



cuatro. Cogí el taxi. Lo conducía una mezcla de Robert Mitchum y Sean Connery. Un duro, en definitiva. A la mente me vino una frase que había leído en algún sitio, porque YO LEO mucho. No hay nada que me incite más a la lectura que ver a alguien leyendo en autobuses, salas de espera o en la BARRA de alguna cafetería. Esta frase la leí a espaldas de alguien en una barra: "La fortuna acompaña a los audaces". YO estaba sola, soy AUDAZ y un poco de fortuna no me vendría mal. Además la extraña escena conyugal a la que acababa de asistir me había excitado. Todo lo que me desconcierta me estimula. En aquel momento podía hacer cualquier cosa MENOS irme a casa; la casa sólo sirve para DORMIR, REFLEXIONAR O DUCHARSE, y YO ya me había duchado y reflexionado bastante aquélla noche.

-¿Adónde vamos? - me preguntó el taxista con la seguridad que da a ciertas personas estar ejerciendo una profesión durante varios días.
-No lo sé.
Llevaba puesta la radio. Empezó a llover de nuevo.
-Vaya, otra vez esta maldita lluvia -se quejó con indiferencia.
En la radio las WEATHER GIRLS cantaban "It's raining men, Aleluya!"
-Si -asentí YO- "están lloviendo hombres.
-¿Qué dice? -(este hombre me habla como si fuera una chica a la que acaban de hacerle una lobotomía).
-La canción de la radio. Se llama "Están lloviendo hombres". ¿No sabe inglés? - le dije
-Esta noche todavía no.
Era un duro, ya lo he dicho.
-¿Quiere ir a algún sitio o simplemente necesita comprobar que no es muda?
No sé que hacía este MUCHACHO conduciendo un taxi, debería llamarse por lo menos Dashiell Hammett. ¡Qué modo de dialogar! Estaba encantada, pero no quería demostrarlo.
-Lléveme a cualquier sitio por el camino más largo.
-¿Por dónde cae eso?
-Usted debería saberlo. Es un profesional, ¿no?
-Se equivoca. Esto del taxi lo hago por puro esnobismo.
-Tengo dinero
-¿Cuánto?
-Cinco mil pesetas
Se las mostré
-Con esa pasta puede ir a varios sitios.
-Pues lléveme a todos.

Odio que me sorprendan pero a veces lo imprevisto le ayuda a una a ENCONTRARSE A SI MISMA. Dentro de cuatro horas tengo que trabajar. Mi próxima fotonovela se llama "Muslos de fuego". Es la historia de una bruja que hace muchos siglos castigaba a los hombres que no querían acostarse con ella con maldiciones tremendas. Acabó en la hoguera, naturalmente. Pero eso son cosas que hoy día no ocurren, cuando una MUJER sabe lo que quiere sólo necesita  tener la HABILIDAD de conseguirlo. No hay nada como una mujer VIBRANDO por todos sus POROS de deseo. No hay fuerza humana que se le resista, porque el HOMBRE necesita estar seguro de que provoca en la mujer algo más que BOSTEZOS. Ciertos hombres se fingen maleducados pero en realidad esconden un CORAZON de oro.
YO podría haber continuado hablando INTELIGENTEMENTE durante horas, pero él me cortó con tres escuetas palabras:

-Ya hemos llegado.







1. Antonio Tabucchi "Réquiem".
2. Adolfo Bioy Casares "Descanso de caminantes - Diarios íntimos".
3. Enrique Vila-Matas "Historia abreviada de la literatura portátil".
4. Pedro Almodóvar "Patty Diphusa"
    
Fotografía "ellos" de limbos y gormullos