27 de abril de 2014

Gregory Corso




















The Whole Mess Almost


Subí corriendo seis pisos de escaleras
hasta mi pequeño cuarto amoblado
abrí la ventana
y empecé a tirar
las cosas que más importan en la vida

La primera en irse, la Verdad, chillaba como un delator:
"¡No lo hagas! ¡Diré cosas horribles sobre tí!"
"¿Ah, si? Bueno, no tengo nada que ocultar... ¡FUERA!"
Luego fue Dios, ceñudo & lloriqueando asombrado:
"¡No es culpa mía! ¡No soy la causa de todo!" "¡FUERA!"
Después el Amor, arrullando sobornos: "¡Nunca conocerás la impotencia!
¡Todas las chicas de las tapas de Vogue, todas tuyas!"
Empujé su gordo trasero hacia afuera y grité:
"¡Tú siempre terminas siendo un vago!"
Levanté a Fe, Esperanza y Caridad,
las tres bien pegadas:
"¡Sin nosotras seguramente morirás!"
"!Con ustedes me estoy volviendo loco! ¡Adiós!"

Luego la Belleza... ah, la Belleza...
Mientras la acompañaba a la ventana
le dije: "Eres quien más amé en la vida...
¡pero eres una asesina; la Belleza mata!"
Sin real intención de tirarla
corrí abajo de inmediato
y llegué justo a tiempo para atraparla
"¡Me salvaste!" gritó
La bajé y le dije: "¡Sigue tu camino!"

Volví a subir los seis pisos
fui en busca del dinero
no había dinero para tirar
Lo único que quedaba en el cuarto era la Muerte
escondida bajo la pileta de la cocina:
"¡No soy real!" gritó
"Soy sólo un rumor difundido por la vida..."
Riendo la tiré, con pileta y todo
y de pronto me di cuenta de que el Humor
era todo lo que quedaba...
Todo lo que pude hacer con el Humor fue decir:
"¡Sal por la ventana con la ventana!"




(Gregory Corso (N.York 1930 + Minneapolis 2001)
Fotografía de Roxana "Bologna"