28 de julio de 2013

Caleidoscopio






















Después que el Esteves saludase con una mano al gran Alvaro de Campos, asomado a la ventana de su cuarto; un cuarto como todos los millones de cuartos que dan a una calle cualquiera, es casi seguro que las esperanzas y los ideales de mi mundo hubiesen muerto aniquilados con el efecto "caleidoscopio".
Y todo eso no constituiría noticia alguna. Abanico mudo de un colgante de acontecimientos anónimos e inútiles.
Pero en la mesa del jardín; una mesa de vidrio craquelado bastante traslúcido, habían quedado unos granos de arroz y pétalos de flores.

7 comentarios:

  1. Yo también armaba caleidoscopios en la ventana de mi cuarto...

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  2. Me hiciste sonreir, gato, tal como el dueño de la tabaquería.

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  3. Cuando el Gato habla, tiembla nuestro sentido y las cosas de un lado y del otro. Imposible abstraerse o limitar esta emoción. Dejemos al viento hablar, Gato...

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  4. Gato:
    Me quedé acá. Perdido en el ancho mundo de tu mesa de vidrio.
    También en mi interior. Y supe de ese modo, que acá me trajo tu poesía, tu caleidoscopio.

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  5. Tanto tiempo sin hablarnos, Gatito, al blog le estaba faltando tu "toque". Cariños para vos y mi sobrino!

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  6. Hermoso post pessoano en que se ajusta la nitidez entre las grietas de un corazón que lo dice todo, sin decir casi nada.
    Todos seguimos luchando...

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  7. Guauuu Gato...
    Tremendo poema...
    (¡¡¡!)

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