18 de abril de 2009

Pupilas Blancas

Los días de fiesta de por aquél entonces, celebrados hasta el amanecer, podrían hacernos pensar en libros olvidados y pasiones de un corazón loco. Hoy nos encontramos otra vez, despiertos y líquidos como la lluvia sobre el río. Y no hay mirada más cierta ni canción más justa, que la que creíamos olvidada.



Foto de Luthien

3 comentarios:

  1. Biblia negra y sin estrellas

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  2. Del tiempo en la memoria, un mapa del mundo. Nuestras hermanas blancas vibran en la noche.

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  3. Poblada de jardines está la noche.
    El fuego ilumina al magnífico ángel de la palabra.
    Gracias Honorio...

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