26 de marzo de 2014

El espacio en blanco





















El pájaro, entre nuestros hermanos de sangre, el de vivir más ardiente, conduce hasta los confines del día un singular destino. Emigrante y hechizado por el crecimiento del sol, viaja de noche, al ser los días demasiado cortos para su actividad.
Saint-John Perse (Pájaros)




Vengo de donde la memoria se detiene
Sé adónde no viajo

Cuando de noche se entreven las chispas que ignoran la sombra que fui,
y hacen añicos mi cuerpo diario de fragmentos,
vueltos a combinar.

Ellos ya caminaron estas calles y nunca conocieron estas calles.
Bebí el vino que nunca me ofreciste y permanecí junto al sitio
donde podrías haber estado,
sabiendo todas las cosas que guardabas en el corazón.

Y fui descorriendo una tras otra cada cortina
del otro mundo, mi casa,
hechas de capas
superpuestas,
estremecidas,

como montañas deshabitadas
amontonadas de palabras
que siguen mi murmullo
y que crecen,

entre las rejas del día.




La fotografía pertenece a Wolfang Ø. Larsen
La música es de Federico Vidal
El poema es del Gato de Alvaro de Campos

15 comentarios:

  1. Gato:
    Todo esto es (simplemente) genial. Cada murmullo, cada golpe al corazón es como una palabra de pié pero al borde...

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  2. Profundo y bello: una montaña deshabitada y permanecer junto al sitio donde podrías haber estado... Un auténtico gato de Álvaro de Campos, como si nada...

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    1. como si nada, no, muchas gracias por tus palabras, Richard...

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  3. Querido Gato: Volvió la poesía.
    Un abrazo desde el manicomio y desde el corazón...

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    1. Querido Christian Rojo:
      Vamos por más,.
      ahora vamos a comernos las serpientes!!!



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  4. Vuelvo a entrar compañero Gato y la música + la fotografía + el poema me sorprenden y conmueven una vez más...

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    1. Bienvenido compañero Macedonio:
      Que todo te haya gustado merece un brindis, ¡marche una vuelta por los dos!

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  5. Hermoso poema, Gato, la fotografía de Wolfang parece sacada para este poema, o viceversa, y la música de Federico también.
    Gracias por tanta belleza...

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  6. Tremendo poema, amigo Gato, y tanto la fotografía como la música terminan de acariciar nuestra jodida sensibilidad después de la paliza. Gracias, otra vez...

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  7. Todo el tiempo, Gato, toda la música y toda la poesía vuelve de tu mano de gato loco, un gran abrazo desde el boulevard de los sueños rotos...

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  8. Gato:
    Quiero decirte una cosa:
    Tenes el "toque",

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