12 de noviembre de 2013

Cepillar el cabello





La observo peinarle el cabello a su hija. Esos movimientos fluídos, la generosa finalidad del cepillo cada vez que pasa, despiertan en mí esa conexión tan precisa entre el aroma de las naranjas y el sonido de la risa de los niños. La madre sonríe, la cabeza ligeramente inclinada. Tiene las piernas separadas, la niña apoyada contra una rodilla desnuda y morena. La madre aplica el cepillo rítmicamente sobre el largo y espeso cabello. Canta quedamente. El deslizamiento del peine que desciende va acompañado por una exhalación apenas audible de la madera de la silla. En la selva donde se cortó la madera, suenan los tambores en la noche tórrida e inmensa. El aire está lleno de mosquitos. La joven víctima, que pasó todo el año como divinidad, está siendo preparada para el sacrificio. Cerca del altar, la jaguar sagrada se aprieta contra los barrotes de su jaula. Cuando el alma abandone el cuerpo, la jaguar será liberada, adentrándose en la selva iluminada por la luna. Será quien lleve a la divinidad todo un año hasta una noche como ésta, cuando sea derribada y muerta. Una joven tomará su lugar. Ese rito anual celebra la simbiosis entre la cultura humana y la selva. La niña está siendo peinada en este momento. Observa la noche, sin miedo. Se pregunta a qué se parecerá la vida dentro de la piel del jaguar.



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Richard Gwyn  de "Walking on Bones"
Traducción de Jorge Fonderbrider
en "Abrir una caja" Ediciones Gog y Magog 2013

El collage pertenece a Ohscar: "Colage" 2001




12 comentarios:

  1. Hermosa, como llamarlo, no sé, fábula, poema en prosa, sentimiento de mundo...
    Gracias, Wolfang, por acordarte...

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    1. Marcelo:
      Nuestras charlas, así como tus comentarios, son un verdadero honor.
      Gracias, y nos estamos viendo.

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  2. Terrible artista, Ohscar, poderoso Gwyn con unas historias...-, bellísimo libro.
    Este maravilloso blog, amigo Wolfang, que dilata y también extiende las fronteras de la mejor poesía de una web, a veces, horriblemente aburrida y berreta...

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    1. Rodolfo:
      Richard Gwyn es un escritor "diferente"; como Ohscarsito, l'enfant terrible de nuestro starstaff.

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  3. El aire está lleno de mosquitos, compañero Wolfang, y de buena literatura.
    Voy a servirme una Premium Absinth y a seguir disfrutando de este blog único...

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  4. Los tambores siguen tocando en mi sueño, Wolfang, para cuando la luna de plata y los lobos se queden solos. Un abrazo desde el manicomio!!!

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    1. Unico, Christian, como cada uno de tus comentarios,

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  5. Wolfang: Gracias a tu post, salí a comprar el libro de Gwyn, un verdadero capo de quien yo ya había leído "El color de un perro que corre lejos", una novela tremendamente cálida y original, pero "Abrir una caja" me parece una joyita de otro planeta, fragmentario y sutil, sólido y parlante...
    Gracias, genio...

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