¿Quién conoce y reconoce los atajos de la selva africana? ¿Quién sabe evitar la peligrosa cercanía de los cazadores de marfiles y otras fieras enemigas? ¿Quién reconoce las huellas propias y las ajenas? ¿Quién guarda la memoria de todas y de todos? ¿Quién emite esas señales que los humanos no sabemos escuchar ni descifrar? ¿Esas señales que alarman o ayudan o amenazan o saludan a más de veinte kilómetros de distancia? Es ella, la elefanta mayor. La más vieja, la más sabia. La que camina a la cabeza de la manada. Fotografía por Pedro Greig "Triptych Maticevski" "Ella no olvida", Eduardo Galeano (Los hijos de los días)